Locales. Confuso episodio con jovenes trabajadores que lavan autos terminó con una empleada municipal herida.

Un motivo más para estigmatizarlos

 Un sujeto de apellido Ayala estaba lavando autos a las 20 de la jornada de ayer, -acompañado de su pareja y de su bebé- en su zona habitual de trabajo, en la Plaza 25 de Mayo frente a un supermercado, cuando de repente llegó un colega suyo de apellido Suárez, queriendo compartir el lugar, o en otras palabras disputándole su “área de trabajo”.
Por tal motivo, Ayala se negó rotundamente al pedido y se originó una gresca muy violenta, con golpes de puño, aunque afortunadamente sin armas.
Una agente de sexo femenino de la GUR que quiso intervenir para separarlos sufrió un fuerte golpe en el casco protector por parte de Suárez, y un agente de Protección Vial y Comunitaria, también en el afán de detener la pelea sufrió golpes y la rotura de su campera del uniforme. Tanta fue la virulencia de la pelea que los uniformados se vieron obligados a cortar el tránsito por ese sector en pleno microcentro.
Tanto Ayala como Suárez fueron detenidos y trasladados por la policía a la sede de la Comisaría 2ª por razones de jurisdicción, en lo que consiste un capítulo más de la saga a la que nos tienen acostumbrados los lavacoches en la Plaza, cuando cada vez es más fuerte socialmente el requerimiento de que haya un registro y se realicen controles de quienes desarrollan esta actividad.  (Fuente: La Opinión. Título, subtítulo, edición y foto encabezamiento ilustrativa; nuestra).
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