locales: Hechos que atrasan décadas.

Ayer (por el martes)no solo los radicales nos despertamos con una penosa imagen, sino que todos los rafaelinos, sin distinción de partidos políticos fuimos testigos de la intolerancia que quedo marcada con pintura en nuestro Comité Radical.

Imágenes que duelen, que nos retrotraen a los años más oscuros,  esos mismos que parecían que poco a poco íbamos dejando atrás con una democracia joven pero que crecía a base del dialogo, de pensar distinto y sobre todo del respeto. Esa misma democracia que tanto nos costó conseguir y que estamos dispuestos a defender dialogando e incluso abriendo las puertas de nuestra casa radical a quienes amparados por la noche dejaron las pintadas sobre todo el frente.
Raúl Ricardo Alfonsín dejo inmortalizado el pensamiento radical allá por el año 83 “…Queremos construir la convivencia en la paz, queremos hacerlo entre todos y todos juntos. Estamos convencidos que es posible lograrlo. Y además que tenemos la obligación de lograrlo. Es por eso que he convocado a mis compatriotas sin distinción de partido político alguno y le he señalado que los radicales ya estamos en esa marcha…” nos decía un 27 de octubre frente a una multitud.
Nosotros, los radicales seguimos en esa marcha, y vamos a seguir marchando a pesar de los insultos, de las pintadas y de las agresiones. Por esto es que no solo repudiamos el acto de  violencia, sino que además invitamos a todos los que piensen y sientan diferente a nosotros a dialogar, a no escudarse en la noche, a construir una ciudad y un país mejor, a ser ejemplo para generaciones futuras.
La pintura se borra pero los actos quedan, estamos a tiempo, dialoguemos, que nos asuste lo diferente, construyamos en base a esas diferencias.

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