“Yo no creo en cuestiones paranormales pero esto fue real. Estábamos estacionados con mi marido cerca de la plaza en donde juegan mi hijos y cuando levanté la vista todas las hamacas se estaban moviendo”, relató.

Además, aseguró que en la plaza, situada en las calles Virgen de Lourdes y El Norteño, Maipú, no había viento. En el archivo, puede observarse que los juegos para niños están cerca de árboles, cuyas hojas no se mueven.  (fuente: Crónica).