Humberto Primo. La inseguridad al palo: el pueblo “al borde de un ataque de nervios…” (Por Juan “Juglar” Medina)

Preocupación de toda una población

A los no pocos problemas políticos y deterioro de la gestión comunal, sobre cuyas problemáticas dimos cuenta en varias ediciones y sobre las que no puede remontar vuelo ni siquiera en el apoyo de “Cambiemos”, dado que la caída a  nivel nacional de esta coalición hace que “Humberto crece” (partido comunal con el que asumió el actual jefe de gobierno), no pueda apoyarse en la deteriorada agrupación nacional;  se van sumando día a día otros.

No hace falta esforzarse -lo anticipamos en distintas notas de este medio-  que la conducción del partido vecinal (comunal) se jugó prescindiendo de la independencia que le da la ley electoral de toda agrupación nacional,.Contrariamente se aconsejaba inclusive (ver la página de “Humberto Crece”) votar y apoyar a candidatos de Cambiemos. Hasta legisladores del macrismo apadrinaron actos de “Humberto Crece” (insólito, pero real).

De haber mantenido esa autonomía por lo menos en imagen, que no es más -insistimos- que la que ley le otorga a los seguidores de una agrupación local, se jugó su conductor por lo contrario (y le salió mal), seguramente embriagado por los aires triunfalistas de los globos amarillos, quizás hoy sería otro el panorama. Los errores políticos se pagan caro, y este es el ejemplo.

A todo esto, y a los que hemos expuesto en sucesivas ediciones: incendio de un campo  de soja con posible responsabilidad comunal, incorporación de empleados de confusa tareas, gastos de edificación innecesario como el despacho del intendente, se dice que se incorporó personal de gabinete con sueldos muy por encima de lo que puede pagar la comuna,  una auditoria que iba a aclarar las cuentas de la administración anterior,  la aplicación del dinero recibido de la provincia para realizar “el eterno” museo,  etc, etc.; se agregan dos problemas más y no menos graves, a saber:

1.- LA SITUACIÓN DE EMPLEADOS. Sobre todo los que vienen de la administración anterior. Según información llegada a este medio (estamos abiertos a cualquier aclaración al respecto), son “perseguidos”, o se los ubica en horarios distintos a los habituales, o se les cambia la modalidad de trabajo a la que venían haciendo, infringiendo según se afirma extraoficialmente, disposiciones estatutarias de labor, todo lo cual  ya tendrían su queja presentada ante la agrupación gremial que los protege. Hasta se comenta el intento de formar cooperativas de trabajo, lo que afectaría derechos adquiridos.

2.- LA INSEGURIDAD. Si bien este no es un problema que responsabilice directamente a la administración local, el mismo afecta a la población toda. Humberto Primo quizás pueda convertirse en proporción a la cantidad de habitantes en la “Capital Departamental de los robos”. A título de ejemplo solamente: ocho (8) en la última semana (o nueve debemos confirmar este dato).  La lentitud del actuar policial prevencional y una vez consumado el delito el de investigación  para tomar pruebas, se suma el mal trato de algunos funcionarios a quienes van a denunciar.

Algunos (según se afirma) de los damnificados y víctimas hubieron tenido que insistir con abogados particulares para que se les tome la “noticia criminis” y para que se dignen a colectar los datos probatorios -huellas del delito-. Un último caso es ejemplificativo; luego del robo comienza la odisea de los damnificados entre PDI, Fiscalía y antes con la autoridad policial local . Llegaron a contactarse con la Fiscalía y policía de Rafaela, porque pese a que le indicaban la pisadas y demás rastros dejados por los delincuentes no iban a realizar su trabajo criminalístico. A tal extremo que tuvieron que dejar el negocio (un taller) cerrado con el costo que ello implica, el que se sumó al daño patrimonial causado por la apropiación malhabida de distintos elementos (entre esos algunos que pertenecían a clientes).

Se pregunta la población: dado el índice delictivo en la ecuación: “población/cantidad de delitos/tiempo”, ¿Es tan complicado determinar los autores?, si inclusive en muchos de ellos se repite la modalidad delictiva. ¿Existe en Humberto algún “reducidor” de tantos elementos robados?. ¿Hay protegidos o encubridores? 

Todo se da en un contexto en que la autoridad provincial dotó a la policía local de recursos materiales y humanos como nunca antes existió  en la población. Por lo que no cabe tirar “la pelota” al Poder Judicial (que “larga los detenidos” porque acá ni se los detiene) y tampoco a la gestión provincial.

La respuesta no la tiene este medio, ni tampoco la población. SÍ existe el concepto generalizado que las autoridades policiales -según se afirma reemplazada a instancia de la gestión del presidente comunal-, no están a la altura de las circunstancias, o digamos del delito.

Humberto Primo, mal que le pese a los obsecuentes que maman de la teta de la política y que como siempre se la toman con el “cartero” (Rafaela Informa) no con el destinatario del mensaje, merece otro destino, o mejor dicho otro presente.

P7D. Este medio está abierto para las aclaraciones que quisieran hacerse.

 

 

 

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