Las escuelas siguen con sus comedores abiertos

 Destacó la importancia de los comedores escolares en verano, aunque concurran menos chicos.

Si bien las vacaciones para muchos chicos es sinónimo de alegría, felicidad, pileta, pasar tiempo con amigos y familia, para otros la realidad es distinta en un contexto donde la crisis económica golpea a las familias. Esto tiene que ver directamente con los comedores escolares que funcionan en los establecimientos, y que para los pequeños significa (en varios casos) el lugar donde puede obtener el único plato de comida en el día.
Por eso, cuando durante el receso lectivo se cierra la escuela, muchas de sus funciones se ven mermadas, entre ellas, la copa de leche diaria o el almuerzo que ofrece a sus alumnos.
De todos modos, el Gobierno provincial mantiene abierta en toda la geografía santafesina la estructura de los comedores escolares para atender las necesidades de los chicos que requieren ese servicio esencial. En el caso de Rafaela, en media docena de establecimientos educativos permanece activa la función de sus comedores.
Actualmente las escuelas de los barrios Monseñor Zazpe Nº 1.361 “Angela Peralta Pino”, del Güemes Nº 851 “Angela de la Casa”, del Villa Podio Nº 652 -lleva el nombre del barrio-, del 17 de Octubre Nº 1.287 “Juan Domingo Perón”, de Barranquitas Nº 1.136 “Paul Harris” y el Jardín N° 5 Federico Froebel también de barrio Barranquitas brindan su habitual servicio de comedor escolar. No obstante el dato es que no asiste la misma cantidad de chicos que lo hacía durante el período de clases.
“Donde hay comedores, los mismos siguen funcionando. Lo que ocurre, es que disminuye de manera importante la cantidad de comensales. Asisten mucho menos de los que dicen que van a ir, por diferentes cuestiones, entre ellas, que prefieren quedarse en la casa con la familia”, explica a LA OPINION la profesora Carolina Pelegry, delegada de la Región III de Educación.
“Estamos con comedores con porcentajes de un 30% de asistentes. Durante el receso de diciembre incluidas las fiestas, ese porcentaje ha disminuido, ya que los chicos se quedan con la familia. Por ejemplo tenemos inscriptos un número y han asistido en esos días el 50% de ese grupo”, explica la funcionaria de la cartera educativa.
Es por eso que a pesar de mantenerse abiertos y con comida para más personas, sólo un 30% manifiesta que asistirá al comedor pero en los hechos el porcentaje es aproximadamente del 15%.
Asimismo, numerosos comedores comunitarios también aportan con la ayuda del gobierno municipal y de privados para ofrecer un plato de alimentos a los chicos de distintos barrios.

SIN INCREMENTOS
Otro dato que se desprende de las consultas de este Medio, es que en comparación con otros recesos escolares, no se ha notado un incremento de chicos. Años anteriores, destacaron desde los establecimientos, el número iba en aumento. Este año, ya no hubo tanto inscriptos. “No vemos un incremento importante en este receso. No obstante este periodo es muy puntual, ya que los porcentajes de concurrencia varían semana a semana. Recién estamos comenzando enero. Allí vamos a poder analizar el comportamiento de asistencia”, explicó una docente.
No solamente los comedores de nuestra ciudad están abiertos, sino que también se agregan los del resto de la Regional, que también siguen funcionando. En los pueblos en los que hay colonias de vacaciones también se garantiza la copa de leche.
En localidades tales como la de San Vicente, Angélica, Sunchales, Colonia Aldao, Colonia Raquel, Pilar y Felicia la actividad de los comedores y de la copa de leche es normal. Además, en Humberto, por ejemplo, hay 210 raciones por día, en el período normal, mientras que en el período de vacaciones, hay solamente 30.
Además, en la Escuela Melvin Jones de nuestra ciudad, los padres acordaron no mandar los chicos al comedor en el marco de una decisión consensuada con las familias.

FUENTE:DIARIO LA OPINION

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