Cosquín Rock 2019: más de 65 mil personas disfrutaron de la apertura del festival

Babasónicos, Los Auténticos Decadentes, Skay y Los Fakires y NTVG fueron los principales animadores del sábado en el festival, que además tuvo a lo mejor de lo nuevo en cuanto a rock, pop y hip-hop.

Skay Beilinson revalidó sus credenciales rockeras al frente de Los Fakires, en un show que también tuvo condimentos ricoteros (Mario Sar)

De la nada, como si fuera un milagro. La capital nacional del rock emerge entre el medio de las sierras y sobre el márgen del río Cosquín, a la altura de Santa María de Punilla. El Aeródromo es la casa del Cosquín Rock y hasta acá viajan los fanáticos y las banderas de todo el país para conocer de primera mano el estado de situación del rock argentino: los clásicos, la vanguardia, los reencuentros, las nuevas generaciones, las nuevas olas.

Todo convive armoniosamente sobre un enorme predio de diez hectáreas, que a su vez se dividen en seis escenarios. Los dos principales, el norte y el sur, están separados por un kilómetro y así marcan no solo el perímetro sino también un status: son los lugares reservados para las propuestas más convocantes y las de mayor proyección.

n los otros cuatro hubo lugar para la música urbana abordada desde el trap y el hip-hop más callejero -en la carpa Alternativa-; una Casita del Blues para los más puritas-; un Hangar que albergó toda la velocidad y la distorsión que el metal pueda hacer posible; y el escenario Córdoba X que le reservó un lugar a las propuestas emergentes locales y regionales, en el medio de leyendas underground.

Ese fue el marco para las más de 65 mil personas que desde muy temprano llegaron hasta el Cosquín Rock. Durante la semana el pronóstico auguraba lluvias que, para suerte del calzado de todos los presentes, jamás llegaron. A cambio de eso, un fuerte sol serrano recibió al público para adentrarlo en la experiencia, a la cuál no le falta nada: al menú musical se le suman bares que expiden cerveza y fernet, una feria gastronómica, merchandising del festival y distintas actividades no musicales -juegos, sectores de relax, exhibiciones de deportes extremos-.

Con el correr de los shows, las horas y las caminatas entre sectores -en promedio, un asistente al Cosquín Rock puede llegar a recorrer 15 kilómetros desplazándose entre sus bandas favoritas-, el atardecer mutó a noche estrellada que derivó en madrugada. Y así fueron los recitales más destacados de la primera jornada.

FUENTE:INFOBAE

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