Cada 26 horas un chico se queda sin mamá.

Algunos las vieron morir. Otros se escondieron bajo la cama, para no mirar. Están los que no se acuerdan de los abrazos de su mamá, los que aún ignoran que el asesino fue su papá.
La definición dice que son “víctimas colaterales”. Fueron 3.378 entre 2008 y 2017. Fueron más de 300 en 2018. Son al menos 40 en lo que va de 2019. En todo ese lapso el promedio es de un caso cada 26 horas. Son los hijos e hijas que se quedaron sin madre porque las asesinaron -la mayoría de las veces- sus propios padres.
La asociación civil La Casa del Encuentro contabilizó que más de 3.000 mujeres fueron asesinadas en la última década. Desde el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora que sí nos ven”, de Marea Feminista Popular y Disidente, dan más cifras. Dicen que en lo que va de 2019 hubo 54 femicidios: 51 de mujeres y 3 vinculados de hombres y niños. Y que al menos 42 hijos e hijas quedaron huérfanos.
Los relevamientos se hacen en base a noticias que salen en los medios de comunicación, por eso varían un poco. Las cifras oficiales tardan en llegar. La Casa del Encuentro también marca que siete de cada diez de estos hijos e hijas son menores de edad. Otros ya son adultos.

Rafaela no está exento a esta creciente ola de violencia hacia las mujeres, muchas de ellas piden ayuda ante los organismos y la justicia que deberían cuidarlas o al menos brindarles seguridad y estos hacen oídos sordos ante el reclamo de estas mujeres.

Otras tantas se animan a denunciar, se animan  a pedir o aceptar ayuda, pero siempre son denigradas, muchísimas veces por aquellas entidades o profesionales que tendrían que asesorarlas, contenerlas y brindarles una solución.

Se sabe de muchos casos que por mas que haya una restricción el presunto culpable hace caso omiso a la limitación de cercanía a la victima.

En la mayoría de los casos las mujeres permanecen calladas ante esta situación porque el único sostén económico es su agresor, ahí el caso se agrava porque aparte de ser victima la mujer (mamá), pasan a ser victimas o afectados sus hijos, que se encuentran en un ambiente vulnerable para su crecimiento y formación.

Estamos en “la semana de la mujer”, sería interesante que aparte de los actos, marchas y festejos que se están promocionando para realizar, aprovechemos esos actos para hacer visible esta problemática de los niños que se quedan sin su mamá, o en un ámbito desfavorable para su desarrollo como persona.

¿Si sos víctima de violencia, llama al 144!

#NOESTÁSSOLA

Redacción RI+

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