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Imputaron a tres personas por un ataque de nueve disparos que dejó a dos hombres gravemente heridos

La Fiscalía sostuvo que los acusados actuaron de manera coordinada en el hecho ocurrido en marzo de 2025, en inmediaciones de Bolívar y Lamadrid. Uno habría ejecutado los disparos, otro organizado la maniobra y una mujer conducido el vehículo utilizado para el ataque y la fuga.
Judiciales06/08/2026RedacciónRedacción

Tres personas fueron imputadas en los tribunales de Rafaela por un ataque con arma de fuego que dejó a dos hombres con heridas de extrema gravedad durante la madrugada del 29 de marzo de 2025.

La audiencia fue presidida por el juez Nicolás Stegmayer y la atribución delictiva estuvo a cargo del fiscal Martín Castellano, integrante de la Sección Homicidios del Ministerio Público de la Acusación.

En representación de las defensas intervinieron Victoria Romano, José María Silvela y Carlos Farías Demaldé, este último como abogado defensor de Débora Montenegro.

Los acusados son Fernando Saavedra, Maximiliano Montarzino y Débora Montenegro, quienes permanecen detenidos y alojados en la Alcaidía de la Unidad Regional V.

Una maniobra presuntamente planificada

Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía, los tres habrían actuado a partir de un acuerdo previo y con una distribución definida de tareas.

El ataque ocurrió en inmediaciones de Bolívar y Lamadrid, donde se encontraba reunido un grupo de personas. Entre ellas estaban Diego Maine y Juan Valenzuela, quienes fueron alcanzados por los proyectiles.

De acuerdo con la acusación, Montarzino y Montenegro pasaron inicialmente por el lugar a bordo de una Renault Duster Oroch y observaron a las personas que permanecían en la esquina.

Luego se dirigieron hasta una vivienda de calle Operto, donde subió Saavedra. A partir de allí, Montenegro habría quedado al volante, Saavedra se ubicó en el asiento delantero y Montarzino en la parte trasera.

El vehículo regresó posteriormente hacia el lugar donde se encontraban las víctimas.

Al menos nueve disparos contra el grupo

La Fiscalía atribuyó a Saavedra haber descendido de la camioneta portando una pistola semiautomática calibre 9 milímetros y caminar hacia el sector donde estaba reunido el grupo.

Desde una distancia estimada de entre 38 y 47 metros, habría efectuado al menos nueve disparos. Varios de los proyectiles impactaron sobre Maine y Valenzuela.

Luego del ataque, Saavedra se retiró inicialmente a pie, mientras Montenegro continuó conduciendo la camioneta junto con Montarzino. Minutos después se habría producido el reencuentro entre los tres y la posterior fuga conjunta.

Para el Ministerio Público de la Acusación, Saavedra fue el ejecutor material de los disparos, Montarzino habría organizado la maniobra, seleccionado el objetivo y aportado el arma, mientras que Montenegro habría realizado un aporte indispensable al conducir el vehículo y facilitar tanto el ataque como la huida.

Las graves consecuencias del ataque

Diego Maine sufrió una herida de arma de fuego en la región dorsal izquierda, con lesión medular, fractura de una vértebra y un proyectil alojado a la altura de la columna.

Las lesiones comprometieron seriamente su vida y le provocaron paraplejia en los miembros inferiores.

Juan Valenzuela, por su parte, recibió un disparo en la zona lumbar izquierda que le produjo una lesión en el hueso coxal. Debió ser sometido a una cirugía abdominal, una resección intestinal y una reconstrucción del colon.

Según la Fiscalía, las muertes no se produjeron por circunstancias ajenas a la voluntad de los imputados, principalmente por la rápida asistencia médica brindada por el servicio de emergencias 107 y la posterior atención en los hospitales Jaime Ferré de Rafaela y José María Cullen de Santa Fe.

La pistola utilizada en el ataque

El arma incorporada a la investigación es una pistola FN Browning calibre 9 por 19 milímetros, considerada legalmente como arma de guerra.

Saavedra habría llevado la pistola cargada, en condiciones de uso inmediato y sin autorización para portarla.

La Fiscalía también consideró agravada esa portación debido a que registra antecedentes condenatorios por delitos dolosos contra las personas y hechos cometidos mediante el uso de armas de fuego.

Las imputaciones para cada acusado

A Fernando Saavedra se le atribuyeron dos hechos de homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego, en grado de tentativa y en calidad de coautor.

Además, fue imputado como autor de portación ilegítima de arma de fuego de guerra, agravada por registrar antecedentes penales por delitos contra las personas y cometidos con armas.

Maximiliano Montarzino fue imputado como coautor de dos tentativas de homicidio doloso agravadas por el uso de un arma de fuego.

Débora Montenegro recibió la misma atribución por ambos intentos de homicidio, aunque en calidad de partícipe necesaria.

Las pruebas incorporadas a la investigación

Entre los elementos mencionados por la Fiscalía aparecen informes policiales, la inspección ocular del lugar, croquis, entrevistas a testigos y los exámenes médicos realizados a las víctimas.

También se incorporó un informe elaborado por la División Científico Forense de la Policía de Investigaciones, acompañado por 52 fotografías tomadas durante las tareas realizadas en la escena.

La causa continuará con las próximas instancias judiciales, mientras los tres imputados permanecen privados de su libertad.

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