El comercio de calle 9 de Julio al 100 fue blanco de dos episodios en pocos días. En uno, Monitoreo Municipal detectó la situación en vivo y permitió interceptar a un adolescente. En el otro, forzaron la puerta, se llevaron dinero, un celular y mercadería, y luego la investigación terminó con el secuestro de una campera vinculada al hecho.