
El hecho fue advertido por la mañana, cuando el encargado llegó al predio y encontró daños en el portón y en el techo de una oficina. Se llevaron equipos informáticos.
Redacción
La víctima explicó que se encontraba trabajando en la empresa y se ausentó por unos minutos para dirigirse al galpón del establecimiento. Al regresar, constató que $1.400.000 habían sido sustraído, aunque no se registraron daños en la puerta de ingreso ni en el mobiliario del lugar.
Las autoridades trabajan en la investigación del caso, relevando posibles pruebas y testimonios para dar con los responsables del hecho.







