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Briggiler analizó el plan económico: “La fortaleza es el orden fiscal, la debilidad es el costo social”

El Contador Público Nacional y economista Guillermo Briggiler dialogó con Gerardo Zanoni en Reencuentro, por GZ radio FM 100.7, y evaluó los puntos fuertes y las tensiones del programa económico de Luis Caputo de cara a 2027.
Locales10/07/2026RedacciónRedacción

El Contador Público Nacional y economista Guillermo Briggiler analizó el rumbo del programa económico nacional y planteó que, de cara a 2027, el esquema que conduce Luis Caputo muestra fortalezas claras, pero también debilidades que impactan directamente sobre la vida cotidiana de la población. 

En diálogo con Gerardo Zanoni, en el programa Reencuentro por GZ radio FM 100.7, Briggiler sostuvo que el principal punto a favor del plan es el orden fiscal. Según explicó, Argentina arrastra desde hace décadas un problema crónico de déficit, con un Estado que históricamente gastó por encima de sus posibilidades.

Para el economista, que el Gobierno haya definido sostener el equilibrio fiscal aparece como una señal fuerte dentro del programa. “La principal fortaleza de este plan económico es, sin ninguna duda, ese orden fiscal”, señaló durante la entrevista.

Otro elemento que ubicó entre los aspectos positivos fue la baja de la inflación. Aun así, Briggiler aclaró que el nivel actual sigue siendo alto si se lo compara con estándares internacionales, aunque representa una mejora frente a los registros que venía mostrando el país.

En ese punto, también vinculó la evolución de los precios con el comportamiento del petróleo y los combustibles. Explicó que si el valor internacional del crudo se mantiene estable o a la baja, podría haber un impacto favorable sobre los costos internos, especialmente en un país donde buena parte de la logística depende del transporte por camión.

El dólar, las reservas y la deuda

Briggiler también se refirió al tipo de cambio y consideró que, mientras el dólar se mantenga dentro del sistema de bandas previsto, el plan cambiario estaría funcionando dentro de los márgenes planteados por el Gobierno.

En esa línea, marcó como otra fortaleza la acumulación de reservas y la estabilidad cambiaria. A su criterio, si no hay una devaluación brusca y el Banco Central logra seguir sumando divisas, el programa cuenta con dos pilares importantes para sostenerse.

El economista también mencionó el manejo de la deuda. Según su análisis, el Gobierno logró reemplazar compromisos a tasas más altas por otros a tasas más bajas, lo que le permitiría llegar con mayor margen a los vencimientos de este año y buena parte de 2027.

La mayor debilidad: el impacto social

Sin embargo, Briggiler fue claro al marcar cuál es, para él, el punto más sensible del modelo: el costo social. El economista sostuvo que el sector medio aparece como uno de los más golpeados por el cambio de esquema económico.

Explicó que durante años muchas familias destinaron buena parte de sus ingresos al consumo, en un contexto donde no existían grandes expectativas de ahorro y donde tarifas, impuestos y otros costos estaban parcialmente contenidos. Con el nuevo escenario, ese margen se redujo y eso se refleja en menos consumo y menor capacidad para afrontar gastos de esparcimiento.

“El principal problema es el costo social que se está pagando”, resumió Briggiler, aunque consideró que si el programa logra sostenerse en el tiempo podrían abrirse mejores condiciones para el ahorro y el acceso al crédito, especialmente el hipotecario.

Inflación en dólares y confianza

Durante la entrevista, también se abordó la inflación en dólares. Briggiler explicó que el ingreso de divisas por exportaciones agropecuarias, hidrocarburos y minerales ayuda a acumular reservas, pero al mismo tiempo puede mantener al dólar contenido y provocar aumentos medidos en moneda estadounidense en determinados bienes, como propiedades u otros sectores dolarizados.

Sobre los llamados “dólares del colchón”, el economista consideró que para que esos ahorros vuelvan al circuito económico hace falta confianza, algo que en Argentina se construye lentamente después de años de promesas incumplidas y cambios de reglas.

En ese sentido, aclaró que mantener dólares guardados durante mucho tiempo puede significar pérdida de poder de compra, pero remarcó que la decisión de invertir o no esos fondos depende de cada persona, de sus riesgos y de sus expectativas.

Un cambio cultural

Hacia el final de la charla, Briggiler se mostró moderadamente optimista respecto del futuro económico. Señaló que la sociedad argentina, acostumbrada durante décadas a convivir con inflación, todavía está atravesando un cambio cultural complejo.

Para el economista, ese cambio implica entender que la emisión monetaria tiene consecuencias y que el orden fiscal resulta necesario para construir estabilidad. Aun con el fuerte costo social, consideró que el programa actual tiene “más fortalezas que debilidades”, aunque reconoció que el desafío será sostenerlo sin dejar afuera a los sectores que hoy sienten con mayor fuerza el ajuste.

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