El tiempo - Tutiempo.net

Celulares en la escuela: la mayoría de los chicos ya tiene acceso y crece el debate sobre si prohibirlos sirve o no

Un informe de Argentinos por la Educación revela que el 59% de los alumnos de 3° grado tiene teléfono propio y que solo el 18% no accede a ningún celular. Santa Fe ya regula su uso en las aulas, con prohibición total en inicial y primaria, y autorización pedagógica en secundaria.
Provinciales16/07/2026RedacciónRedacción

El celular dejó de ser un tema exclusivo de adolescentes. En Argentina, seis de cada diez chicos de 8 años ya tienen teléfono propio y otros dos de cada diez usan el de su madre, padre o algún familiar. El dato vuelve a poner en discusión una pregunta que atraviesa a las escuelas: ¿sirve prohibir los celulares en clase?

Según el informe “Celulares: ¿prohibir o no prohibir?”, elaborado por Argentinos por la Educación, el 59% de los estudiantes de 3° grado de primaria cuenta con un dispositivo personal. Otro 23% no tiene teléfono propio, pero sí accede al de algún adulto de su entorno. A nivel nacional, apenas el 18% de los chicos de esa edad no tiene acceso a un celular.

El trabajo fue realizado por Andrea Goldin, investigadora del Conicet y de la Universidad Torcuato Di Tella; Martín Nistal y Tomás Besada, de Argentinos por la Educación. El relevamiento toma datos del operativo Aprender 2024 y analiza además qué ocurre en otros países y en las provincias argentinas con las restricciones al uso de celulares en las escuelas.

Una presencia masiva desde la primaria

La tenencia de celulares entre niños de tercer grado es alta en todo el país, aunque con diferencias entre provincias. Santa Cruz, Catamarca y Tierra del Fuego aparecen con los porcentajes más elevados: más del 65% de los alumnos tiene teléfono propio.

En el otro extremo, Misiones y Formosa registran niveles cercanos al 40%. Santa Fe, en tanto, se ubica muy cerca del promedio nacional.

También hay diferencias por nivel socioeconómico. Entre los estudiantes del quintil más alto, el 63% tiene celular propio. En el quintil más bajo, la cifra baja al 52%. En la secundaria, el acceso es aún mayor: según Aprender 2023, el 90% de los estudiantes ya cuenta con un teléfono.

Prohibir reduce distracciones, pero no siempre mejora aprendizajes

La discusión sobre el uso de celulares en las aulas no es solo argentina. En los últimos años, cada vez más países avanzaron con normas para restringirlos, preocupados por su impacto en la atención, la convivencia escolar y la salud mental de los estudiantes.

La evidencia internacional muestra un punto bastante claro: cuando se prohíbe o limita el uso de celulares en la escuela, baja la distracción y disminuye el uso de los dispositivos durante la jornada.

Sin embargo, el impacto sobre los aprendizajes es menos contundente. Algunos estudios encuentran mejoras académicas, especialmente en estudiantes con menor rendimiento o de sectores más vulnerables. Otros no detectan cambios significativos, incluso en contextos con restricciones estrictas.

Algo similar ocurre con la convivencia: hay investigaciones que registran menos situaciones de bullying, pero otras no encuentran efectos claros sobre el clima escolar.

El avance de las restricciones en el mundo

La regulación del uso de celulares ya forma parte de la agenda educativa global. Según datos de Unesco, la proporción de países con algún tipo de restricción formal pasó de menos de una cuarta parte en 2023 a cerca del 60% en 2026.

Los modelos son variados. Francia, Países Bajos y Chile avanzaron con restricciones generales. Brasil, Finlandia y Dinamarca permiten el uso solo con fines pedagógicos y bajo supervisión docente. En Reino Unido, en cambio, cada escuela define sus propias normas.

En la mayoría de los casos, las limitaciones son más fuertes en los niveles inicial y primario.

Argentina, sin una norma nacional

En el país no existe una regulación nacional unificada. Al menos 11 jurisdicciones, el 45% del total, ya aprobaron leyes, resoluciones o protocolos propios. El otro 55% todavía no cuenta con marcos definidos.

CABA, Santa Fe y Formosa establecieron restricciones amplias en inicial y primaria. La provincia de Buenos Aires limita el uso en secundaria, mientras que Mendoza permite los dispositivos únicamente con fines pedagógicos y bajo supervisión docente. En Salta y Tucumán, las escuelas pueden adaptar sus propias reglas según el contexto.

Santa Fe: prohibición en inicial y primaria

En Santa Fe, la regulación rige desde marzo de este año. El Ministerio de Educación estableció la prohibición total del uso de teléfonos celulares en los niveles inicial y primario durante toda la jornada escolar.

Los alumnos pueden llevar el dispositivo si sus familias lo deciden, pero debe permanecer apagado y guardado, tanto durante las clases como en los recreos.

En secundaria, el uso está permitido únicamente con autorización del docente y con finalidad pedagógica. Fuera de esas situaciones, cada institución define cómo resguardar los equipos.

La normativa contempla excepciones para estudiantes que necesiten el celular por motivos de salud o accesibilidad. El objetivo oficial es reducir distracciones en el aula y prevenir situaciones de riesgo asociadas al uso de tecnología, como el ciberacoso.

Especialistas: entre la cautela y la necesidad de educar en el uso

Andrea Goldin, coautora del informe, advirtió que muchas decisiones se toman en un contexto donde la evidencia todavía no es concluyente. “No hay que dejarse deslumbrar por las tecnologías, sino aprender a usarlas con objetivos pedagógicos claros, no que ellas nos usen a nosotros”, sostuvo.

Alejandro Artopoulos, sociólogo e investigador de la Universidad de San Andrés, planteó que la prohibición aparece como una reacción frente a una preocupación más amplia por la salud mental. Para el especialista, el desafío no se resuelve solo con prohibicionismo, sino con estrategias de salud pública y acompañamiento cultural.

Lucía Fainboim, especialista en educación y cuidados digitales, puso el foco en la naturalización del acceso temprano. “Me preocupa que hayamos naturalizado que un niño de 8 años tenga un celular propio”, afirmó, al señalar que las plataformas piensan a los chicos como usuarios y consumidores, mientras que los adultos deben proteger su infancia.

Melina Masnatta, experta en tecnología educativa, propuso correr el eje de la discusión binaria. “Más que discutir si prohibir o no, el desafío es preguntarnos cómo mediar el uso de la tecnología con criterios pedagógicos para mejorar la convivencia y los aprendizajes”, señaló.

El informe deja una conclusión abierta: prohibir puede ordenar el aula y reducir distracciones, pero no alcanza por sí solo para mejorar los aprendizajes. La clave parece estar en construir reglas claras, acompañar a las familias y enseñar un uso responsable de la tecnología desde edades cada vez más tempranas.

Te puede interesar
Lo más visto
WhatsApp Image 2026-07-16 at 11.47.24 AM (1)

Robo y faena en zona rural: productores advierten que “el campo queda solo”

Redacción
Policiales17/07/2026
Un productor sufrió el robo de una fertilizadora en jurisdicción de Aurelia y la faena de tres vacas en un campo cercano, ya del lado de Angélica. Productores se comunicaron con RAFAELA INFORMA para expresar preocupación por la inseguridad rural y por la falta de respuestas que, aseguran, reciben de la Guardia Rural Los Pumas, fuerza que depende de la Policía provincial.