Escándalo en Rafaela: después de detener a un empleado judicial, ahora cayó un policía por la presunta extorsión a una familia
Lo que comenzó como una denuncia por una sospechosa visita a una vivienda de Rafaela se convirtió en una investigación que ya involucra a personas vinculadas con el ámbito judicial y policial de la ciudad.
Después de la detención de un empleado judicial, concretada el jueves pasado, este lunes 2 de noviembre se produjo un nuevo avance: un efectivo de la Policía de Santa Fe que prestaba servicios en los Tribunales de Rafaela fue detenido por su presunta participación en el mismo episodio.
El caso es investigado como una tentativa de extorsión y tiene como eje una maniobra que habría buscado presionar a una familia para que aceptara hacerse cargo de una deuda de entre 30.000 y 35.000 dólares.
De la detención de un empleado judicial a la caída de un policía
La causa tuvo su primer avance importante la semana pasada, cuando fue detenido Eduardo D. F., un empleado de la Oficina de Gestión Judicial de Rafaela, sospechado de intervenir en la presunta maniobra extorsiva.
Sin embargo, la investigación no terminó allí.
El análisis de las cámaras de seguridad ubicadas en las inmediaciones de la vivienda donde ocurrió el hecho permitió a la Policía de Investigaciones (PDI) avanzar sobre otra persona que habría tenido participación directa en el episodio.
Las imágenes resultaron fundamentales para identificar a uno de los hombres que se habría presentado en el domicilio como integrante de la fuerza policial.
Con esos elementos, la fiscal Fabiana Bertero ordenó un allanamiento que fue realizado durante la mañana de este lunes por personal de Asuntos Internos.
El procedimiento terminó con la detención del sospechoso, quien efectivamente pertenece a la Policía y se desempeñaba en los Tribunales de la ciudad.
La falsa requisa que dio origen a la investigación
Todo comenzó el 15 de octubre, alrededor de las 19, cuando dos personas, un hombre y una mujer, llegaron a una vivienda de barrio Jardín.
Ambos vestían ropa oscura y se habrían presentado como policías que debían cumplir una orden judicial.
La mujer llevaba una carpeta con documentación que aparentaba autorizar una requisa y preguntó por María Laura, una persona vinculada con la familia.
Ante aquella situación, la mujer que se encontraba en la casa permitió el ingreso, convencida de que se trataba de un procedimiento oficial.
Sin embargo, algunos detalles terminaron generando sospechas. No había ningún patrullero visible y tampoco se entregó una copia de la supuesta orden judicial.
Lo que parecía una intervención policial terminó dando paso a una situación completamente diferente.
La supuesta requisa terminó en un reclamo por miles de dólares
De acuerdo con la denuncia, en determinado momento apareció el hombre vinculado al ámbito judicial que posteriormente terminó detenido.
Este les habría indicado a quienes se presentaban como policías que se retiraran, dejando en claro que no se realizaría ningún procedimiento.
A partir de allí, la conversación cambió de rumbo.
El hombre habría comenzado a plantear una cuestión económica relacionada con una deuda que mantenían la hija de la familia y su pareja.
La intención, según la hipótesis investigativa, era conseguir que los padres asumieran esa obligación y firmaran un compromiso para devolver el dinero.
Incluso se habría presentado un talonario de recibos y planteado la posibilidad de realizar pagos en cuotas.
La cifra en discusión no era menor: se trataba de una suma estimada entre 30.000 y 35.000 dólares.
Amenazas y una presunta puesta en escena para presionar a la familia
Uno de los puntos que intenta esclarecer la Fiscalía es si la aparición de los supuestos policías fue organizada deliberadamente para generar temor y facilitar el reclamo económico.
Dentro de la investigación también aparecen referencias a amenazas relacionadas con posibles detenciones y deportaciones, que habrían sido utilizadas para presionar a los involucrados.
La sospecha es que la aparente intervención policial no tenía como finalidad investigar un delito, sino crear una situación de intimidación que llevara a la familia a aceptar una deuda ajena.
Por esa razón, el expediente se encuentra bajo investigación por una presunta tentativa de extorsión.
Ahora buscan a la mujer que participó del episodio
Con la detención del empleado judicial la semana pasada y la del efectivo policial durante este lunes, la causa sumó dos personas bajo investigación.
Sin embargo, todavía resta establecer la identidad de la mujer que habría acompañado al supuesto policía durante aquella visita.
Su participación es considerada relevante porque, de acuerdo con el relato de la denunciante, fue quien exhibió la documentación que aparentaba ser una orden judicial.
La Fiscalía también deberá determinar qué intervención concreta tuvo cada sospechoso y si existió algún tipo de planificación previa.
Una investigación que compromete a integrantes de dos ámbitos sensibles
El caso adquiere una dimensión particular porque entre los investigados aparecen un trabajador del Poder Judicial y un integrante de la fuerza policial.
La Justicia deberá establecer si se aprovecharon de esa vinculación institucional para dar credibilidad a un procedimiento que, según la denuncia, no era real.
Mientras tanto, la investigación encabezada por la fiscal Fabiana Bertero continúa avanzando, ahora con un nuevo detenido y con la búsqueda de otra posible participante.
La novedad de este lunes no representa un hecho aislado, sino un nuevo capítulo de la misma causa que sacudió al ámbito judicial rafaelino durante los últimos días.
La responsabilidad penal de las personas involucradas deberá determinarse a través del proceso judicial.
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