
Los concejales del Partido Justicialista vuelven a quedar expuestos en su doble discurso. Mientras se presentan como defensores de los trabajadores, querían exigir a los recolectores de residuos trabajar en Año Nuevo, sacrificando su tiempo con la familia. Un partido que dice priorizar a los más vulnerables, y una CGT que guarda silencio ante las contradicciones de sus representantes.








