
La víctima fue engañada con un llamado falso y terminó sufriendo débitos automáticos no autorizados tras una maniobra que incluyó la gestión de un crédito.
Redacción
El hecho ocurrió cuando los repartidores realizaron su primera descarga en un supermercado ubicado en Av. Santa Fe al 2000, ingresando la mercadería por el área de descarga trasera. Después de completar la entrega, continuaron hacia otro supermercado en la intersección de Constitución y Las Heras.
Al finalizar la segunda descarga, el conductor y su acompañante advirtieron la falta de la recaudación de la jornada, la cual ascendía a $2.400.000. Las autoridades ya investigan el incidente para esclarecer el paradero del dinero sustraído y dar con los responsables del robo.







