
Escuelas liberadas a su suerte: el delito entra de noche y nadie responde
Robos, destrozos e ingresos forzados se repiten en establecimientos educativos de Rafaela, mientras la prevención sigue llegando tarde.
En un contexto complejo a nivel nacional, la ciudad cierra 2025 con decisiones políticas visibles, obras estructurales en marcha y políticas públicas que dejaron huella tanto en el espacio urbano como en lo social.
Editorial31/12/2025
Redacción
Este 2025 quedará inscripto en la historia de Rafaela como un año de transformación profunda en su infraestructura urbana, sanitaria y social. En medio de dificultades económicas que atravesaron al país, la ciudad logró sostener una agenda concreta, avanzar sobre deudas históricas y consolidar políticas públicas que impactan en la vida cotidiana de miles de vecinos.
El hecho más trascendente del año fue, sin dudas, la inauguración del nuevo Hospital Regional Dr. Jaime Ferré, concretada el 28 de noviembre. Se trata de una obra largamente esperada, proyectada durante más de una década y finalmente puesta en funcionamiento, que cambió de manera estructural el mapa de la salud pública no solo para Rafaela sino para toda la región. Con atención de alta complejidad, tecnología de última generación y capacidad para dar respuesta a una demanda que antes obligaba a derivaciones, el hospital marca un antes y un después en la historia sanitaria local.
Pero el 2025 no fue solo salud. La ciudad avanzó de manera simultánea en obras estructurales que estaban pendientes desde hace años. La ampliación de redes de cloacas permitió llevar servicios básicos a sectores que todavía estaban postergados, mientras que el plan de pavimentación y mejoras urbanas continuó transformando calles y accesos barriales.
El centro histórico también es protagonista. La renovación de veredas, la intervención integral en Plaza 25 de Mayo y la recuperación del anillo central, que durante años presentó un deterioro visible, le devolverán jerarquía urbana a uno de los sectores más emblemáticos de la ciudad. En esa misma línea, la decisión política de recuperar La Recova y poner nuevamente en valor un símbolo de la identidad rafaelina significa algo más que una obra: es una señal clara de rescate patrimonial y de mirada a largo plazo.
En materia de seguridad, el año cerró con un dato contundente: la ciudad duplicó la cantidad de cámaras activas respecto de las que había al inicio de la gestión y sumó tecnología de inteligencia artificial aplicada al sistema de videovigilancia. No se trata solo de números, sino de una política sostenida que apunta a la prevención, el monitoreo inteligente y una mayor capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo.
El 2025 también dejó huella en el plano social. El DIAT se consolidó como un espacio de contención y acompañamiento, con más de 380 rafaelinos que pasaron durante el año en busca de ayuda frente a distintas problemáticas. A eso se sumó la creación del refugio de invierno, que continúa funcionando y dio respuesta a personas en situación de vulnerabilidad durante los meses más duros del año.
En paralelo, el trabajo en empleo y capacitación mostró cifras concretas: más de 6.000 personas fueron asesoradas a través de la Oficina de Empleo y más de 1.800 participaron de instancias de formación y capacitación mediante programas municipales, fortaleciendo herramientas para la inserción laboral y el desarrollo personal.
El cierre del año encuentra así a Rafaela en un punto de inflexión. Las obras visibles, las decisiones políticas sostenidas y las políticas públicas que impactan tanto en el espacio urbano como en lo social construyen una ciudad que no se detuvo, aun en contextos adversos.
Más allá de debates y miradas contrapuestas, hay un dato que atraviesa todo el 2025: Rafaela no quedó inmóvil. Avanzó. Y lo hizo con una hoja de ruta clara, donde el crecimiento urbano, la salud pública y la inclusión social dejaron de ser promesas para transformarse en hechos concretos.

Robos, destrozos e ingresos forzados se repiten en establecimientos educativos de Rafaela, mientras la prevención sigue llegando tarde.

La violencia volvió a ganar espacio en la noche rafaelina: entre el alcohol, las sustancias y la intolerancia, los lugares de esparcimiento muestran un escenario que preocupa. Salir a divertirse ya no garantiza volver a casa con tranquilidad, y la ciudad enfrenta un problema que dejó de ser aislado para convertirse en una señal de alarma.

Rafaela, como el país, enfrenta una ruptura social que ya no puede negarse: familias destruidas, jóvenes atrapados entre drogas y desesperanza, vecinos baleados sin motivo y un entramado comunitario que se deshilacha a la vista. No es solo inseguridad: es un país que se quebró por dentro.

A casi seis años del hecho ocurrido el 31 de diciembre de 2019, un tribunal de segunda instancia modificó la calificación legal y aumentó de manera sustancial las penas impuestas a los acusados.

La decisión se tomó tras una audiencia en Rafaela, luego de un acuerdo entre la Fiscalía y la defensa. El imputado deberá cumplir estrictas pautas de conducta para continuar el proceso en libertad.

La situación llegó a la redacción de RAFAELA INFORMA tras un episodio ocurrido durante un control pediátrico. La madre de la menor advirtió marcas en los brazos y decidió dar aviso a la Justicia.

Un accidente de tránsito se registró en la mañana de este martes y tuvo como saldo una mujer con lesiones de consideración.

El siniestro ocurrió a pocos kilómetros al norte de Las Avispas. Los ocupantes quedaron atrapados en el vehículo y debieron ser rescatados por bomberos. Dos personas fueron derivadas a Santa Fe para estudios de mayor complejidad.