
Invierno, gas y costos: la industria santafesina vuelve a quedar contra las cuerdas
RedacciónEl invierno volvió a poner en tensión al sistema energético y la industria santafesina encendió las alarmas. Con el aumento del consumo residencial por las bajas temperaturas, el esquema nacional de prioridades volvió a dejar a las fábricas en un lugar frágil: primero se garantiza el gas para los hogares y luego se ajusta el suministro al sector productivo.
La consecuencia directa es conocida, pero cada vez más costosa. Muchas industrias deben reorganizar turnos, procesos y presupuestos para sostener la producción en medio de restricciones o cortes de gas. Y cuando el fluido se interrumpe, la alternativa suele ser reemplazarlo por combustibles líquidos como fueloil o gasoil, cuyos precios crecieron con fuerza en los últimos meses.
El referente industrial Cristian Fiereder describió un escenario de alta preocupación para las empresas de la provincia. Según planteó, a la caída de la demanda y al aumento de tarifas se suman incumplimientos en los contratos energéticos y la necesidad de recurrir a alternativas que encarecen y complican la operatoria habitual.
El problema, según advierten desde el sector, no se limita al precio. También señalan una baja en la capacidad real de distribución durante el período 2025-2026 y cuestionan que las tarifas más altas no se hayan traducido todavía en las obras necesarias para mejorar el abastecimiento.
La preocupación es mayor entre las pymes del interior, que no tienen margen para absorber costos extraordinarios ni para financiar infraestructura propia. En ese punto, Fiereder marcó una diferencia entre grandes jugadores y pequeñas empresas: mientras algunas multinacionales pueden impulsar obras para exportar, para una pyme santafesina afrontar su propia infraestructura energética resulta directamente inviable.
El reclamo de fondo apunta a una paradoja que se repite cada invierno. Argentina cuenta con Vaca Muerta, una de las reservas de gas no convencional más importantes del mundo, pero buena parte de la industria sigue enfrentando restricciones de abastecimiento cuando sube la demanda.
Para los industriales, el cuello de botella no está en la falta de gas bajo tierra, sino en la ausencia de obras estratégicas: gasoductos, plantas de compresión y capacidad de transporte suficiente para llevar ese recurso a los centros productivos.
El sector también advierte que se pasó de un esquema con subsidios pero sin inversión suficiente a otro con tarifas elevadas, aunque sin que las obras de fondo aparezcan con la velocidad prometida.
Julio asoma como el tramo más crítico. Las empresas ya fueron notificadas sobre un período de racionamiento que podría extenderse durante 45 días, con mayor frecuencia e intensidad de interrupciones en las próximas semanas.
A ese panorama se suma una preocupación administrativa. Desde cámaras industriales señalan que cambios recientes en organismos nacionales vinculados a la energía habrían ralentizado trámites y expedientes clave para la distribución de gas en el interior del país.
El mensaje del sector es claro: el frío no es una sorpresa y se repite todos los años. Por eso reclaman planificación, presupuesto y ejecución de obras a tiempo para evitar que cada invierno vuelva a golpear sobre la producción, los costos y el empleo santafesino.


El Partido Socialista busca construir una alternativa amplia rumbo a 2027


Humberto Primo: la PDI detuvo a un joven y recuperó herramientas que eran ofrecidas por redes

Alerta en un supermercado de Rafaela: detectaron a un ladrón que usaría inhibidor de alarmas

Recuperaron una moto robada en barrio Fátima y un adolescente quedó a disposición de la Justicia





