Maternidad en transformación: menos hijos, embarazos más tardíos y aumento de familias monoparentales

Nacionales 22 de junio de 2024 Por Director
La búsqueda de desarrollo profesional, la autonomía financiera y la diversidad de modelos familiares están cambiando la dinámica de la maternidad en Argentina y otros países de ingresos medios y altos. Este fenómeno, que incluye una menor tasa de natalidad y un aumento en la edad promedio de embarazo, es impulsado por factores sociales, económicos y culturales.

La maternidad está experimentando cambios significativos en países como Argentina, reflejando una tendencia global hacia menos hijos, embarazos a edades más tardías y un aumento en las familias monoparentales. Este cambio demográfico responde a una compleja interacción de factores sociales, económicos y culturales, según el análisis de expertos y datos recientes.

En las últimas décadas, la tasa de fecundidad a nivel global ha disminuido de manera constante. Según datos del Banco Mundial, en 1990 la tasa promedio de fecundidad global era de 3,3 hijos por mujer, mientras que en 2022 se ubicó en 2,3. Argentina sigue esta tendencia, con la tasa de fecundidad total pasando de 2,35 a 1,88 hijos por mujer entre 2010 y 2022. Paralelamente, la edad promedio de embarazo ha aumentado, con los niveles de fecundidad desplazándose del grupo de 25-29 años en 1980 a 30-34 años en 2019, según el Informe de Natalidad y Fecundidad en Argentina entre 1980 y 2019, publicado por la Dirección Nacional de Población en 2021.

Romina Pesce, médica especializada en ginecología y obstetricia (M.N. 105.243), destaca varios factores que han influido en este cambio. “El acceso a la educación y la inserción de las mujeres en el mercado laboral son cruciales. Muchas mujeres prefieren establecerse profesionalmente antes de formar una familia”, señala Pesce. Además, el acceso a métodos anticonceptivos y el aumento de hogares monoparentales de mujeres que deciden encarar solas la maternidad han modificado la percepción social sobre la maternidad, permitiendo a las mujeres decidir con mayor libertad el momento adecuado para tener hijos.

Este cambio en la dinámica maternal trae consigo tanto consecuencias positivas como desafíos. Por un lado, se celebra la mayor autonomía y libertad de las mujeres para tomar decisiones sobre su vida reproductiva. Por otro, la maternidad tardía puede aumentar el riesgo de infertilidad y complicaciones durante el embarazo y el parto, tanto para la madre como para el bebé. Pesce advierte: “Los problemas de infertilidad en mujeres de edad avanzada no siempre pueden solucionarse con tratamientos de fertilización asistida (TRA). Esto es una falsa percepción. Los programas de concientización deberían orientar a educar sobre las limitaciones en el éxito reproductivo con el avance de la edad materna”.

En el contexto del Mes de la Fertilidad, los especialistas subrayan la importancia de contar con información precisa y actualizada, y recomiendan consultar siempre con profesionales de la salud para comprender mejor las opciones y tomar medidas proactivas para garantizar la salud reproductiva. La decisión de ser madre es una de las más importantes en la vida de una mujer y debe tomarse de manera libre, responsable e informada, considerando todos los aspectos personales y sociales involucrados.

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