El tiempo - Tutiempo.net

Pobreza infantil: una mirada más allá del nivel de ingresos

El INDEC publicó las cifras del segundo semestre de 2024, que muestran una reducción en los niveles de pobreza e indigencia. Sin embargo, el panorama sigue siendo crítico, especialmente para los niños, niñas y adolescentes.

Info. General01/04/2025RedacciónRedacción
IDESA-NEWS-1-2

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) presentó los datos de pobreza e indigencia correspondientes al segundo semestre de 2024. Estas cifras reflejan una disminución en los niveles de pobreza monetaria, es decir, aquella medida a partir de los ingresos de los hogares.

En la segunda mitad del año, el 38,1% de la población se encontraba en situación de pobreza , mientras que la pobreza por hogar alcanzó el 28,6 % .se encontraba en situación de pobreza, mientras que la pobreza por hogar alcanzó el 28,6% . Esto representa una mejora con respecto al primer semestre, cuando la inflación había impactado fuertemente sobre el poder adquisitivo. Se estima que 6 millones de personas salieron de laSalieron de la pobreza y 4 millones. dejaron de estar en situación de indigencia endejaron de estar en situación de indigencia en comparación con el período anterior.

Este descenso se explica, en gran medida, por la desaceleración inflacionaria registrada en la segunda parte del año, que permitió una recuperación parcial del poder adquisitivo. No obstante, la vulnerabilidad sigue afectando especialmente a los sectores más jóvenes.

La infancia, el grupo más golpeado.
El análisis por grupo etario deja en evidencia que la infancia y la adolescencia son los sectores más afectados. En el segundo semestre de 2024, el 52,7% de los niños, niñas y adolescentes vivían en condiciones de pobreza monetaria .vivían en condiciones de pobreza monetaria.

Este dato resulta preocupante no solo por su magnitud, sino también por su persistencia: desde diciembre de 2016, la pobreza infantil ha superado sistemáticamente el promedio general. Esto refleja una vulnerabilidad estructural que no se revierte con el tiempo y que afecta de manera similar a la primera infancia (0-5 años), la niñez (6-11 años) y la adolescencia (12-17 años).

Políticas para un cambio estructural
Si bien las mejoras en el corto plazo dependen de la estabilidad económica y del control de la inflación, la reducción de la pobreza infantil requiere transformaciones más profundas.

En este sentido, es clave modernizar el mercado laboral y los convenios colectivos para adaptarlos a la realidad económica y tecnológica, favoreciendo la inserción de las pymes y la creación de empleo formal.

A la par, el fortalecimiento del sistema educativo es una herramienta fundamental. Garantizar la finalización del secundario con altos estándares de calidad, acompañado de una educación vocacional y técnica , permitiría brindar oportunidades reales a los jóvenes de hogares vulnerables, ya sea para ingresar al mercado laboral o para continuar con estudios superiores.

Invertir en educación y empleabilidad no solo ayuda a reducir la pobreza infantil, sino que también sienta las bases para una sociedad más equitativa y con mayores oportunidades para todos.

Te puede interesar
Lo más visto